sábado, 4 de octubre de 2014

Nos quedamos con lo que puede considerarse el borrador de una historia que jamás nadie escribirá. Algo que pudo haber sido mejor o peor, vete tú a saber, pero que limitamos a no ser, sin más. Nos quedamos con un puñado de besos a escondidas, con promesas incumplidas, con las ganas de amar. Y si,  así nos quedamos, con la espinita clavada de las cosas que no nos dijimos, o las que dijimos de más. Llegados a esta altura, solo nos queda algo indefinible que surge cuando nuestras miradas se cruzan, por el recuerdo de esas cosas que solo nosotros sabemos y que el resto del mundo ni siquiera se imagina. Y es que siempre hay cosas que salen bien, y otras que salen mal, pero cuando, directamente, ni siquiera salen, ¿Dónde van a parar todas esas ganas, el deseo y la pasión?

lunes, 28 de julio de 2014

Just madness.


A veces, me siento sola ante el abismo y temo que estoy a un solo paso de caer al precipicio, lo cual me hace sentir más pequeña aun si cabe. Paradojicamente, no se si la vulnerabilidad o la fragilidad que me provoca la situación son las mismas que en determinadas ocasiones, me dan las propias ganas de saltar al vacío y enfrentarme con fuerza a lo que me propone el destino. 


A veces, también, me gusta perder la noción del tiempo durante un rato. Encerrarme en un mundo de partituras y palabras que riman entre si, que me hacen darme cuenta que colocar un punto y final en medio de una frase carece de sentido alguno.

A veces, por último, me doy cuenta que aunque todo esté patas arriba, yo no estoy tan mal cabeza abajo, y es que nunca viene mal un brote de locura entre tanta cordura enfermiza. 



Mª Ángeles Lugo.


lunes, 17 de marzo de 2014

Influencia Shakesperiana.

Sacas lo mejor de mí. Fuerzas externas que emanan de lo imposible. Algo aparentemente inimaginable, complejamente abstracto y extremadamente interior. No se imagina, solo se siente, nada de vista o tacto, le dejamos la labor al sentido más profundo. Cuando no importa nada más, cuando no sientes lo que te rodea, esa evasión eres tú. La que me paraliza. La que me produce algo tan fuerte que me asusta. Y esa, precisamente esa, es la sensación más grande que hay, el miedo que me produce lo que siento por ti y la seguridad que me da estar a tu lado, la protección entre tus brazos, ¡eso sí que no lo cambiaría por nada del mundo! Amor prohibido, lo sé. Pero esta historia de Capuletos y Montescos hay algo que no puede impedir, sentir

lunes, 31 de diciembre de 2012

Última entrada del 2012.


Concluye este año 2012 y necesito despedirlo como se merece. Hoy finaliza un año intenso e inolvidable. Ha sido un año en el que se marcharon muchas personas de mi vida, unas más relevantes que otras. En este año finalizó una relación, por tanto, partió de mi vida alguien importante. Ha sido un año de adaptación a numerosos cambios. También muchísima gente ha entrado en mi vida, y algunas de ellas se han hecho realmente importantes. Un año en que he aprendido que soy más fuerte de lo que creía, y que nadie es imprescindible para mí. También aprendí a preocuparme más por mí misma, y los obstáculos me han ayudado a madurar.Cometí muchos errores. Ha sido un año lleno de risas y llantos. He vivido momentos que quedarán para siempre en el recuerdo. He recibido regalos inolvidables. He tenido momentos de mucha fiesta y otros de mucho estudio. Disfruté del que, sin duda, ha sido el mejor verano de mi vida. Me he dado cuenta de lo importante que son algunas personas y que puedo llegar muy lejos si me lo propongo. He hecho mil locuras, he disfrutado al máximo con mis amigos, he viajado a diversos lugares que llevo en el recuerdo. He tenido momentos en los que me sentía muy débil e indefensa, y otros en los que creí ser la persona más fuerte. Ha sido un año cargado de cosas nuevas, he disfrutado del cine, la música y la literatura. He finalizado trabajos duros con grandes resultados, han surgido nuevos proyectos. Ha sido un año con numerosos momentos históricos, lleno de cosa que el mundo recordará y otras que solo recordaré yo.
En definitiva, 366 días en los que reí, lloré, canté, bailé, disfruté, besé, abracé, viajé, sentí, amé, y sobre todo, VIVÍ.
Espero que este nuevo año sea, como mínimo, igual que el anterior.  GRACIAS, 2012. 

sábado, 8 de diciembre de 2012

Hoy tengo ganas de ti.


No me importa nada, ni el ayer ni el mañana. Me da igual los prejuicios, los remordimientos y el que dirán. Hoy no necesito nada más que a ti. Aquí y ahora, solos tu y yo. Quiero besos, de esos que terminan en sonrisas, y abrazos en los que me trasmitas tu calor, con los que me dejes impregnado tu perfume. Notar tus labios en mi cuello y que tus manos rodeen mi cintura. Que tu cuerpo me proteja y que la noche se haga eterna. Dormir abrazados y que tu cara sea lo primero que vea en la mañana al abrir los ojos. No necesito un “buenos días”, ni un desayuno en la cama. Me conformo con que me llenes de besos al despertar, y que tus caricias recorran mi cuerpo. Hoy no quiero nada más que eso. Hoy tengo ganas de ti. 

martes, 13 de noviembre de 2012

Smiling.

Soy tan feliz en tu ausencia que jamás te pediría que volvieras. Nunca creí que llegaría a decir esa frase de manera sincera y firme. Jamás pensé que sería tan fuerte. Si algo tengo que agradecerte es haberme llenado de experiencia, se que jamás olvidaré tu lección. Dicen que el primer amor nunca se olvida, tampoco es mi intención olvidarte, pero se que a partir de ahora tu recuerdo no me dolerá. ¿Sabes? Hoy me siento con más fuerzas que nunca, y mientras escribo esto, una gran sonrisa se dibuja en mi rostro, la sonrisa más profunda que he tenido desde que te marchaste. Gracias a ti, se que no hay imposibles, que cuanto más me hunda, más impulso cogeré para volver a salir a la superficie, y que, por supuesto, el tiempo pone a cada uno en su lugar.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Entre tus brazos.

Tu sonrisa me hiela. Me deja inmovil, muda. Es imposible no temblar cuando me encuentro a escasos milímetros de tu piel. Esos momentos en que piensas que todo es un sueño. Me cuesta creer que estés aquí, ante mi, y que tus manos estén recorriendo despacio mi cuerpo. Fundirse en un beso con tus labios debería ser pecado. Caer en la tentación y saborearte lentamente, entre sonrisas, sin prisa. Me gustaría ser inmortal sólo para dedicar mi tiempo a amarte. Quiero tenerte siempre frente a frente. Que nunca me des la espalda, pues no quiero verte marchar.