Nos quedamos con lo que puede considerarse el borrador de
una historia que jamás nadie escribirá. Algo que pudo haber sido mejor o peor,
vete tú a saber, pero que limitamos a no ser, sin más. Nos quedamos con un
puñado de besos a escondidas, con promesas incumplidas, con las ganas de amar.
Y si, así nos quedamos, con la espinita
clavada de las cosas que no nos dijimos, o las que dijimos de más. Llegados a
esta altura, solo nos queda algo indefinible que surge cuando nuestras miradas
se cruzan, por el recuerdo de esas cosas que solo nosotros sabemos y que el
resto del mundo ni siquiera se imagina. Y es que siempre hay cosas que salen
bien, y otras que salen mal, pero cuando, directamente, ni siquiera salen, ¿Dónde
van a parar todas esas ganas, el deseo y la pasión?
Pisando fuerte el escenario.
“When I was 5 years old, my mother always told me that happiness was the key to life. When I went to school, they asked me what I wanted to be when I grew up. I wrote down ‘happy’. They told me I didn’t understand the assignment, and I told them they didn’t understand life.” ― John Lennon
sábado, 4 de octubre de 2014
lunes, 28 de julio de 2014
Just madness.
A veces, me siento sola ante el abismo y temo que estoy a un solo paso de caer al precipicio, lo cual me hace sentir más pequeña aun si cabe. Paradojicamente, no se si la vulnerabilidad o la fragilidad que me provoca la situación son las mismas que en determinadas ocasiones, me dan las propias ganas de saltar al vacío y enfrentarme con fuerza a lo que me propone el destino.
A veces, también, me gusta perder la noción del tiempo durante un rato. Encerrarme en un mundo de partituras y palabras que riman entre si, que me hacen darme cuenta que colocar un punto y final en medio de una frase carece de sentido alguno.A veces, por último, me doy cuenta que aunque todo esté patas arriba, yo no estoy tan mal cabeza abajo, y es que nunca viene mal un brote de locura entre tanta cordura enfermiza.
Mª Ángeles Lugo.
lunes, 17 de marzo de 2014
Influencia Shakesperiana.
Sacas lo mejor de mí. Fuerzas externas que emanan de lo imposible. Algo aparentemente inimaginable, complejamente
abstracto y extremadamente interior. No se imagina, solo se siente, nada de
vista o tacto, le dejamos la labor al sentido más profundo. Cuando no importa
nada más, cuando no sientes lo que te rodea, esa evasión eres tú. La que me paraliza.
La que me produce algo tan fuerte que me asusta. Y esa, precisamente esa, es la
sensación más grande que hay, el miedo que me produce lo que siento por ti y la
seguridad que me da estar a tu lado, la protección entre tus brazos, ¡eso sí
que no lo cambiaría por nada del mundo! Amor prohibido, lo sé. Pero esta
historia de Capuletos y Montescos hay algo que no puede impedir, sentir. lunes, 31 de diciembre de 2012
Última entrada del 2012.
Concluye este año 2012 y necesito despedirlo como se merece.
Hoy finaliza un año intenso e inolvidable. Ha sido un año en el que se
marcharon muchas personas de mi vida, unas más relevantes que otras. En este
año finalizó una relación, por tanto, partió de mi vida alguien importante. Ha
sido un año de adaptación a numerosos cambios. También muchísima gente ha
entrado en mi vida, y algunas de ellas se han hecho realmente importantes. Un
año en que he aprendido que soy más fuerte de lo que creía, y que nadie es
imprescindible para mí. También aprendí a preocuparme más por mí misma, y los
obstáculos me han ayudado a madurar.Cometí muchos errores. Ha
sido un año lleno de risas y llantos. He vivido momentos que quedarán para
siempre en el recuerdo. He recibido regalos inolvidables. He tenido momentos de
mucha fiesta y otros de mucho estudio. Disfruté del que, sin duda, ha sido el
mejor verano de mi vida. Me he dado cuenta de lo importante que son algunas
personas y que puedo llegar muy lejos si me lo propongo. He hecho mil locuras,
he disfrutado al máximo con mis amigos, he viajado a diversos lugares que llevo
en el recuerdo. He tenido momentos en los que me sentía muy débil e indefensa,
y otros en los que creí ser la persona más fuerte. Ha sido un año cargado de
cosas nuevas, he disfrutado del cine, la música y la literatura. He finalizado
trabajos duros con grandes resultados, han surgido nuevos proyectos. Ha sido un
año con numerosos momentos históricos, lleno de cosa que el mundo recordará y
otras que solo recordaré yo.
En definitiva, 366 días en los que reí, lloré, canté,
bailé, disfruté, besé, abracé, viajé, sentí, amé, y sobre todo, VIVÍ.
Espero que este nuevo año sea, como mínimo, igual que el
anterior. GRACIAS, 2012.
sábado, 8 de diciembre de 2012
Hoy tengo ganas de ti.
No me importa nada, ni el ayer ni el mañana. Me da igual los
prejuicios, los remordimientos y el que dirán. Hoy no necesito nada más que a
ti. Aquí y ahora, solos tu y yo. Quiero besos, de esos que terminan en
sonrisas, y abrazos en los que me trasmitas tu calor, con los que me dejes
impregnado tu perfume. Notar tus labios en mi cuello y que tus manos rodeen mi
cintura. Que tu cuerpo me proteja y que la noche se haga eterna. Dormir
abrazados y que tu cara sea lo primero que vea en la mañana al abrir los ojos.
No necesito un “buenos días”, ni un desayuno en la cama. Me conformo con que me
llenes de besos al despertar, y que tus caricias recorran mi cuerpo. Hoy no
quiero nada más que eso. Hoy tengo ganas de ti.
martes, 13 de noviembre de 2012
Smiling.
Soy tan feliz en tu ausencia que jamás te pediría que volvieras. Nunca creí que llegaría a decir esa frase de manera sincera y firme. Jamás pensé que sería tan fuerte. Si algo tengo que agradecerte es haberme llenado de experiencia, se que jamás olvidaré tu lección. Dicen que el primer amor nunca se olvida, tampoco es mi intención olvidarte, pero se que a partir de ahora tu recuerdo no me dolerá. ¿Sabes? Hoy me siento con más fuerzas que nunca, y mientras escribo esto, una gran sonrisa se dibuja en mi rostro, la sonrisa más profunda que he tenido desde que te marchaste. Gracias a ti, se que no hay imposibles, que cuanto más me hunda, más impulso cogeré para volver a salir a la superficie, y que, por supuesto, el tiempo pone a cada uno en su lugar.
viernes, 2 de noviembre de 2012
Entre tus brazos.
Tu sonrisa me hiela. Me deja inmovil, muda. Es imposible no temblar cuando me encuentro a escasos milímetros de tu piel. Esos momentos en que piensas que todo es un sueño. Me cuesta creer que estés aquí, ante mi, y que tus manos estén recorriendo despacio mi cuerpo. Fundirse en un beso con tus labios debería ser pecado. Caer en la tentación y saborearte lentamente, entre sonrisas, sin prisa. Me gustaría ser inmortal sólo para dedicar mi tiempo a amarte. Quiero tenerte siempre frente a frente. Que nunca me des la espalda, pues no quiero verte marchar.
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