A veces, me siento sola ante el abismo y temo que estoy a un solo paso de caer al precipicio, lo cual me hace sentir más pequeña aun si cabe. Paradojicamente, no se si la vulnerabilidad o la fragilidad que me provoca la situación son las mismas que en determinadas ocasiones, me dan las propias ganas de saltar al vacío y enfrentarme con fuerza a lo que me propone el destino.
A veces, también, me gusta perder la noción del tiempo durante un rato. Encerrarme en un mundo de partituras y palabras que riman entre si, que me hacen darme cuenta que colocar un punto y final en medio de una frase carece de sentido alguno.A veces, por último, me doy cuenta que aunque todo esté patas arriba, yo no estoy tan mal cabeza abajo, y es que nunca viene mal un brote de locura entre tanta cordura enfermiza.
Mª Ángeles Lugo.
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