Podemos ser dos miradas que se cruzan a la vez, sonrisas tímidas o cosquilleo en el estómago. Podemos ser las ganas, el deseo o la pasión. Por ser, podríamos ser besos y abrazos, calor corporal, bocados en los labios. Podemos ser, también, suspiros y susurros entrecortados en el oído, a media voz. O ser besos suaves en el cuello, de esos que ponen la piel de gallina. Podríamos ser el morbo y la ropa cayendo en el suelo. También podríamos ser dos cuerpos desnudos, o caricias en la espalda. Podríamos llegar a ser satisfacción y placer, una cama desecha y carcajadas sonoras. Podríamos ser incluso miles de besos de buenos días y un desayuno en la cama. Podríamos volver a ser dos miradas que se cruzan a la vez, y empezar esta historia de nuevo, que esto se haga infinito. En realidad, podemos llegar a ser lo que queramos ser. Pero, por favor, seámoslo juntos.
“When I was 5 years old, my mother always told me that happiness was the key to life. When I went to school, they asked me what I wanted to be when I grew up. I wrote down ‘happy’. They told me I didn’t understand the assignment, and I told them they didn’t understand life.” ― John Lennon
lunes, 27 de agosto de 2012
miércoles, 8 de agosto de 2012
Simple.
Lloras y ríes a la vez, suenan carcajadas y respiración
entrecortada. Necesitas descargar fuerzas, no importa si golpeando algo o
envolviendo a alguien en el abrazo más sentimental que hayas dado jamás. Gritar,
saltar, bailar, mantenerte despierta, con los ojos abiertos, alerta. Decir las
palabras más bonitas que hayas dicho entre insultos y reproches, pisotear las
ganas que tengo de amarte. Suplicarte que te vayas cuando te quiero más cerca
que nunca, pedir que te quedes a mi lado y en el fondo desear no volver a
verte. Es eso, tan fuerte y contradictorio, tan feliz y triste, tan… así, como
soy.
domingo, 5 de agosto de 2012
Feelings.
Lo mejor de tener tantos sentimientos dentro, es que sólo tengo que apoyar el bolígrafo sobre el papel y dejar que este fluya. Infinitos sentimientos que chocan y se entrelazan al son de una lenta melodía. Creo que es esa la palabra exacta, infinito. Un sin fin de sentimientos que se desvanecen mientras otros nuevos brotan. Y todo seguirá así, por más que intente evitarlo. Si mi fuerza apenas alcanza para golpear una piedra, ¿cómo pretendo cambiar todo el mundo? Me siento pequeña e indefensa ante todo, pero en realidad, estoy a gusto así, y más si estoy a tu lado...
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