Lo mejor de tener tantos sentimientos dentro, es que sólo tengo que apoyar el bolígrafo sobre el papel y dejar que este fluya. Infinitos sentimientos que chocan y se entrelazan al son de una lenta melodía. Creo que es esa la palabra exacta, infinito. Un sin fin de sentimientos que se desvanecen mientras otros nuevos brotan. Y todo seguirá así, por más que intente evitarlo. Si mi fuerza apenas alcanza para golpear una piedra, ¿cómo pretendo cambiar todo el mundo? Me siento pequeña e indefensa ante todo, pero en realidad, estoy a gusto así, y más si estoy a tu lado...

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