miércoles, 18 de julio de 2012

Shine.

Cuando pienso en ti, sonrío. Eso es así, inevitable como que cada día caiga el sol y aparezca la luna. Por muchas nubes que haya, sabes que el sol está ahí, aunque sea imposible verlo. ¿Y que puedes hacer tú contra ello? Nada. Sólo tienes dos opciones; agachar la cabeza decepcionada, compungida, o mantenerla bien alta, mirando al cielo y esperando a que las nubes se disuelvan y aparezca de nuevo el majestuoso sol. Y se que a veces resulta muy difícil, que hay tendencia a agachar la cabeza cuando las penas pesan y el dolor te mata por dentro. ¿Y qué? Todo lo que no mata, te hace más fuerte. Mañana será un nuevo día y lo verás todo de un modo distinto, quizás mañana las nubes le dejen paso al sol y este brille más espléndido que nunca. Y, a pesar de todo, ¿sabes qué?, cuando pienso en ti, sonrío.





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