Como llevarte ratos y ratos cantando en la ducha bajo el agua caliente en invierno, como leer un buen libro en primavera, como comer sandía en verano y como ver caer las hojas de los arboles por la ventana en una tarde de otoño. Tantos pequeños placeres que hacen feliz, tantos motivos por los que sonreír que no merece la pena entristecer por tu ausencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario